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Tengo 40 años y no que hacer con mi vida: no estás rota, estás en el umbral

mujer trabajando con un coffee

Tengo 40 años y no se que hacer con mi vida

Si has llegado hasta aquí es porque tu también lo has pensado. Quizá incluso lo has buscado en Google esperando que alguien te dé una respuesta que no suene a humo ni a frase de autoayuda

Lo que yo se es esto: No estás rota. No te pasa algo raro. No eres la única

Lo que sientes tiene un nombre y tiene una salida. Y no tienes que tenerlo todo claro para empezar a moverte


Index

    Por qué los 40 son el momento en que todo se cuestiona (y por qué es completamente normal)

    Llevamos toda la vida siguiendo un guión. Estudias, trabajas, te estableces, cumples lo que se espera de ti. Y llega un momento en que miras ese guión y te das cuenta de que lo has conseguido al pie de la letra…..pero que en algún punto dejaste de reconocerte en él

    Los 40 son el momento en que esa sensación ya no se puede ignorar. No porque hayas fallado. Sino porque tienes suficiente perspectiva para ver lo que funciona y lo que no. Porque el tiempo ya no parece infinito y eso te obliga a ser más honesta contigo misma

    No es una crisis. Es una señal de madurez. Y de que todavía te importa tu vida


    Lo que sientes no es debilidad: es información que estás ignorando 

    Esa incomodidad que sientes, esa sensación de vacío o de que algo no encaja, no es una señal de que hayas hecho mal. Es información. Tu cuerpo y tu mente te están diciendo que algo de lo que tienes ya no es suficiente

    El problema es que hemos aprendido a ignorar esa información. A taparla con trabajo,con obligaciones, con la vida de los demás. A decirle a esa voz que no es el momento, que luego, que cuando las cosas estén más tranquilas

    Y las cosas nunca están del todo tranquilas. Y la voz sigue ahí

    Escucharla no es ser egoísta. Es lo más responsable que puedes hacer, tanto contigo misma como con las personas que te rodean


    Las dos trampas que paralizan a las mujeres en este punto exacto

    La primera es la trampa de la gratitud obligatoria. Te dices: “tengo trabajo estable, tengo familia, no debería quejarme”. Como si sentir que quieres algo más fuera una falda de respeto hacia lo que ya tienes

    Querer algo diferente no es ingratitud. Es legítimo. Siempre

    La segunda es la trampa del mapa perfecto. Esperar a tener todo claro antes de moverte. La dirección exacta, el plan detallado, la garantía de que va a funcionar. Y mientras esperas ese mapa perfecto, los años pasan….y no vuelvenNo somos eternas

    El mapa no existe antes de ponerse a caminar. Se construye andando..

    Actividad 1: La pregunta sin filtro

    Cuando no sabes qué quieres, a veces la respuesta está más cerca de lo que crees. Solo hay que hacerse la pregunta correcta sin censurarse.

    1. Pon un temporizador de 5 minutos. Escribe sin parar la respuesta a esta pregunta: «Si supiera que no voy a fracasar y el dinero no fuera el problema, ¿qué estaría haciendo?»
    2. Cuando suene el temporizador, lee lo que has escrito y subraya las palabras o ideas que aparecen más de una vez.
    3. Escribe una frase que empiece así: «Algo que siempre ha estado ahí, aunque nunca le haya hecho caso, es…»

    No busques la respuesta correcta. Busca la respuesta honesta. Suelen ser la misma


    Qué hacer cuando no sabes qué hacer: 3 pasos muy pequeños y muy reales

    Mujer trabajando en su oficina de casa
    1. Para de buscar la gran respuesta grande. No necesitas saber ahora mismo qué vas a hacer el resto de tu vida. Necesitas saber que podrías explorar la semana que viene
    2. Hazte una sola pregunta y anota lo que aparezca. ¿Qué haría si supiera que no voy a fracasar? No tiene que ser algo grandioso. Puede ser algo pequeño, algo que lleva tiempo rondando la cabeza sin que le hayas hecho caso
    3. Lee sobre personas que estaban donde tú estás ahora. No para copiar su camino, sino para saber que tiene salida. Eso es exactamente lo que intento hacer con este blog

    Actividad 2: El año que viene, dos versiones

    Un ejercicio para salir del bloqueo comparando dos futuros posibles: el de quedarse y el de empezar a moverse.

    1. Un ejercicio para salir del bloqueo comparando dos futuros posibles: el de quedarse y el de empezar a moverse.
    2. Rellena cada columna con lo que imaginas: cómo te sentirás, qué seguirá igual, qué podría ser diferente.
    3. Mira las dos columnas y hazte esta pregunta: ¿cuál de las dos me da más miedo de verdad?

    La columna de la izquierda suele dar más miedo del que esperamos. Es una información muy útil


    Dónde empezaría yo si estuviera en tu punto ahora mismo

    Empezaría por aquí. Por leer. Por escuchar a mujeres que están en el proceso, no a las que ya llegaron a algún destino perfecto y lo cuentan desde una cima que parece inalcanzable

    Y luego daría un paso muy pequeño. Solo uno. No el plan completo, no la decisión definitiva. Solo el siguiente paso

    Mujer 40 años con sabiduria

    Porque los 40 no son tarde para nada. Son el momento en que tienes la experiencia, la claridad y las razones suficientes para construir algo que por fin tiene sentido

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